jueves, 8 de diciembre de 2011

AVENTURA ÁNDALE: "Churruminosis"

Ser perro de casa, amado y consentido estaría bien.

Aunque debe de ser una profesión bastante exigente: siempre tienes que estar feliz, querer jugar es un plus (no demasiado), dejar que te acaricien, miren y hasta te babeen personas que ni siquiera se dignan a presentarte. Si hay niños, malo, te agarran, tiran de pelo, ahogan, persigen como mosca por lagarto. En cualquier momento, lugar y sin previo aviso para que por lo menos tomes tus precausiones, por ejemplo: ir sin comer, están ahí esos enanitos con manos sucias y mocos saliéndoseles por lugares inexplicables.

Luego la comida, eso sí depende de la suerte de cada canino; que si croquetas, huesos, carne, conservas, basura o piedras. Aquí es donde uno se tiene que capacitar en el arte de la mirada triste, cuyo inventor es un perro-carnoso-buena onda, a la espera de la compasión de cualquier ser humano que sea la víctima de esta mirada.


Ni saliendo a pasear te sientes libre. Desde que salió en televisión el programa del "Encatador de perros", las personas estamos segurísimas de que se tiene que ir el uno al lado del otro, sin olisquear y mirando al frente tal pelotón de infantería. El dueño está mimetizado con el animal, los dos son uno, ya me gustaría alguna que otra persona con correa y sin mirar para otro sitio por más curiosidad que se tenga, levantando la patita para hacer pipí y limpíandose el culete con el suelo, con los sensibles que son algunos que necesitan papel ultra-mega-hiper suave... a utilizar papel de periódico, que el mundo se acaba. Todo esto se llama "mimetización perruna" porque un hombre en la tele lo dice, claro que es un ser humano excepcional, seguro que también hace caca dura y lleva collar antipulgas.

Ser perro de casa, amado y consentido tiene mayor complicación que ser político en cualquier país, aunque por el momento prefiero ser perro, por lo menos eres aceptado socialmente y sino que se lo digan a Peña Nieto.

Así que mientras mi perrita hace lo que quiere, se duerme a mi lado y me despierta a lametones, sin ni siquiera invitarme a un café, pienso más bien en que sería de mi sin ella.


Pon una churrumina en tu vida.

miércoles, 27 de abril de 2011

AVENTURA ÁNDALE: Vuelven Las Tres Cerezas

Necesitaba unas vacaciones...
Dejar el overbucking "Oruguero" de las mañanas, el calor de las tardes, el estrés de los exámenes finales mezclado con autores que seguramente se hubieran puesto encima una armadura y una lanza para lidiar con todo esto...que rudos eran.



Unas vacaciones de verdad, de esas en las que no se hace nada y lo mejor; no se piensa nada. Mi cerebro estaba tan sobrecargado que hasta mis sueños eran blancos y si alguna imagen quería aparecer mandaba a Giddens para que le quitara las ganas.


En fin, pienso volver en esta semana, con cosas nuevas que he ido almacenando a lo largo de todo este largo tiempo.


Vuelven LAS TRES CEREZAS.








domingo, 24 de octubre de 2010

AVENTURA ÁNDALE: No tengo humor

Definitivamente yo era feliz...

Me levantaba cuando la cama ya no me quería, aun así culpaba a mis subidores de autestima. Culparla a ella va en contra de la misión, objetivos y meta de mi empresa.

Tantos momentos juntas que ahora los recuerdos los revivo en los transportes públicos donde las hormigas deciden no subir por overbooking. A cámara lenta, saturados de color y con música de nanas las imágenes se van sucediendo, mientras el olor ácido, "irritanarices", mezclado con desodorante, de las tres o cuatro axilas que tengo alrededor de mi cabeza, me hace volver a la realidad, mirar el reloj, desear salir corriendo y mandar a todos donde Pepitos Piscinas...la verdad que las agencias de publicidad no tienen ni idea de lo que impactaría una campaña en las paradas de la Oruga, así se llama el autobús urbano, a hora punta alguna empresa regalando desodorantes, colonias, toallitas...ahora que si eso hace que se corra la voz y la gente acuda como cocodrilo tras un pato mejor no digo nada...mas gente no, a estas alturas creo que las hormigas tienen prioridad.

Lo primero que tienes que hacer para entrar a la Oruga es llegar a ella. Para ello me levanto a las 6 de la mañana, a las 7 o unos minutos antes salgo de mi casa. Eso de levantarse tan temprano no se me da bien, en mas de dos o tres ocasiones un taxi es mi salvación, aunque el taxista con ganas de conversación hace que mis neuronas comiencen a despertar y casi con la toalla puesta tengan que responder a un cuestionario sobre el cuerpo que ocupan, siceramente prefiero estar callada y pensar en blanco.

El caso es que tengo que llegar a la Oruga, para mis queridos españoles, la Oruga es como el autobús urbano de Bob Esponga pero duplicado, aunque debo admitir que más limpio y mejor organizado, pero sigo pensando que lo conduce Bob o en este caso quizás Calamardo...

Una vez caminadas una cuantas calles, mientras la arena de la ciclo vía se trasnforma en mis calcetines y el sol me da de cara los buenos días, llego a la parada. Aquí es importante que tengas en tu mano la moneda preparada, porque para mi sin-suerte, la Oruga suele hacer su entrada justo en el momento que estoy esperando a que el semáforo se ponga en verde. Así que como el personal no vive muy estresado, lo mejor es no iniciar comunicación, pobre de aquel que le mencione a la señora o señor de la entrada que si se puede dar prisa, esta perdido, en ese caso, mejor un taxi. Ellos no se molestan.

Cuando el camión se está acercando intentas a vista de pájaro hacer un porcentaje sobre lo llena que va y la posibilidad de poderte sentar, ir de pié es parecido a querer surfear en una piscina con una tabla de colcho...casi imposible, eso si hay estrategias. En el caso del suertudo que se sienta mis miradas de presión se dirigen hacia él, pero creo que a esas horas no tienen mucho efecto, a saber que estoy mirando realmente. Tras varios pitidos de aviso de puertas cerrándose, al igual que en el metro, y de acabar con el tímpano queriéndose esconder en el fondo de mi bolso llego a mi destino, de ahí a unas calles mi trabajo, casi siempre a paso rápido para llegar con hora y picar, sino descuento de la hora y después cómo pago yo la Oruga.

Tanta chamba que ahora solo pienso en lo relajante que hubiera sido seguir los pasos de la Chaca Naza criando gallinas y plantando limones.

Chamba pa' todos...

sábado, 9 de octubre de 2010

AVENTURA ÁNDALE: Ha pasado tanto tiempo...

Te ofrezco una disculpa: perdón, perdón...perdón.

Ha pasado tanto tiempo desde mi último post que ya no se por dónde comenzar.
Las razones son mi poco tiempo para poder teclear unas cuantas palabras para describir mis días por estas tierras. En un día pasé de tener todo el tiempo del mundo, que hasta los albañiles a las once de la mañana me despertaban de mi plácido sueño, a no tener casi ni un segundo y echar de menos a esos grandes piropeadores...tengo que volver a pasar por una obra.

Voy a sacar segundos de mis horas e ir consiguendo minutos para que no me reprochen que ya se aburrieron de leer lo mismo.

Han pasado muchas cosas, ha cambiado mi vida y han venido muchas cosas buenas...pronto:

VUELVE LA AVENTURA ÁNDALE.

martes, 20 de julio de 2010

AVENTURA ÁNDALE: Silencio

Hay un mosquito suicidándose en mi lámpara, lo he intentado convecer sobre lo bello de vivir pero no he podido hacer nada, así que hoy mi Planta-Perro Anémica Naranja comerá calentito. Últimamente ya no es la misma...

Desde hace tres semanas en la Casita Manantial se vuelve a respirar cordialidad, tranquilidad y creatividad; la tensión se fue tal grano de arroz asesinado por hormigas: a paso lento, en silencio e intentado que nadie lo vea, normal, ya que un simple soplido les arruina el banquete y quién soy yo para no compartir un simple granito de arroz, eso sí, que no me cojan mucha confianza que después comienzan las escaladas por las piernas y se vuelven mas cariñosas que un labrador blanco "carnoso-buena-onda".

Ahora, puedo volver hacer de las mías, me siento como adolescente con casa sola, esperando a que en cualquier momento papá o mamá vuelvan.

Claro que como ellos están lejos, tengo que demostrar serenidad, responsabilidad y madurez ante la persona que se lleva las quincenas de mis progenitores...Don Casero.

Tengo que ser sincera y aunque Don Casero es agradable y comprensivo en algunas ocasiones, no por estar haciendo de las mías, he tenido que huir, bajar la música, apagar la televisión, ir de puntillitas a la puerta, mirar sin que me vea, alejarme de ella y cerrar la puerta de mi habitación con toda la suavidad posible; no entiendo lo de cerrar esta última puerta pero siempre he pensado que los caseros son una especie de "Supermanes-perros", saben cuando estás, huelen el dinero, pueden oír a grandes distancias quién se encuentra en sus propiedades y disponen, solo algunos, de un dispositivo de rayos láser que les permiten ver através de las paredes. Son como una especie de radarcaserilrentero, ni facebook podría con esto.

Sin embargo, en otras ocasiones es él quien huye como nieto que escucha la misma historia de "Pepito Piscinas" de la abuela y sale despavorido por la puerta, tras hacerle una encuesta sobre los vecinos; y es que desde que el Señor Gaseoso se fué y el "vecino que anima a hacer concursos" sufre las regañinas de Don Casero no he encontrado a otro con quién poder retarme.

Así que solo hay un silencio interrunpido por un perro que ladra, justo en el momento que me voy a dormir y justo en el momento que mi despertador suena y automáticamente lo apago...he llegado a pensar que puede ser parte del sistema de alarma de Don Casero.

Por este motivo, he decido no volver a huir de las alarmas del casero y pagar la renta a su debido tiempo a ver si de una vez el perro se calla, yo duermo y se respira silencio.

De mayor me pido ser casero...

miércoles, 19 de mayo de 2010

AVENTURA ÁNDALE: "chamba"

Tengo ganas de perseguir a un albañil martilleando cualquier cosa, no es que tenga nada en contra de estos grandes artistas del piropo, solo es que no tolero esa clase de despertadores...

Todo viene por lo que pasa desde hace unas semanas cerca de la Casita Manantial: hay obras. Con ellas albañiles y por supuesto, martillazos constantes que hacen que el perro del vecino ladre, el bebé de enfrente llore, la madre discuta con el padre y por supuesto me despierten...es todo un efecto mariposa, a saber qué consecuencias tiene para Ryoko que yo no pueda dormir...quizás ninguna, ya se sabe de los sueños profundos de esta mujer, (hasta la he visto dormir de pié).

No debería protestar tanto, tengo la dicha desdichera de poder dormir hasta la hora que se me antoje; no tengo "chamba", así que me tengo que entreter en algo.

Mi rutina es muy simple: me despierto y si tengo ganas me levanto, si es hora desayuno sino pues almuerzo, puedo estar casi todo el día en pijama o en el mejor de los casos corriendo como mi mamá me trajo al mundo por la casa, claro que desde que tengo compañera esto se me ha hecho más difícil, aún así lo sigo haciendo.

Hago mis cosas, tranquilamente, el calor me aplatana más aún. Si tengo ganas voy al gimnasio, aunque desde la última vez que me quemé la espalda he tenido cierta resistencia, soy como un pollito blanco en pleno desierto. Así que me entretengo leyendo algo, pintando algo, poniendo una lavadora; se me pasan las horas pensando qué voy a comer hasta el punto de que se me pasa la hora de comer y ya pues lo dejo para otro día.

Se podrían hacer maravillas con tanto tiempo libre, así que he decidido invertirlo en algo de provecho, como diría la Chacha Naza, y en vez de criar gallinas y limones, me voy a la calle plasmar motivaciones (Rima). Así que vuelvo a mis aventuras, esta vez quién sabe lo que traigan y lo que encuentre..a unas malas criaré gallinas y limones.


Continuará...

lunes, 3 de mayo de 2010

AVENTURA ÁNDALE: ¡¡Aauu!!

Tengo ganas de taclear a alguien, no es violencia, es deporte. Claro que suele ser en un terreno de juego de arena o pasto, con dos equipos rivales, varios árbitros y un balón parecido a un melón español.

Cuando comienzo a aprender cosas nuevas, ya sea un deporte o los cincuenta y muchos autores de ciencia política con sus respectivas definiciones de sus respectivos pensamientos, no puedo evitar ponerle banda sonora. Es parecido tener un mp3 en la cabeza, bueno vamos a ser modernos, mejor un Ipap.

Es como ir por la calle y ver a un señor de casi dos metros, mirando de un lado hacia otro en una acera estrecha, o se baja él o me bajo yo, así que sin venir al caso en mi cabeza comienza a sonar la banda sonora de Terminator: "chachán chann chachán"; claro que en mi mundo es con con la letra T en vez de la CH y una sonrisa, sin duda alguna Terminator diría: "nos vemos prichorrín" en vez de: "hasta la vista baby". No suena igual, pero es lo que tiene tener instalado intravenosa un Ipap y ver demasiado Bob Esponja.

Así que mientras en mi cabeza suena la banda sonora de la vida del gobernador de California, me dispongo a flexionar medianamente mis rodillas y mover los dedos como si de Lola Flores se tratase, justo en el momento en el que voy a iniciar la carrera hacia el costado del hombre, comenzando a hacer algo parecido a un grito, comienzo la carrera y...una anciana me llama la atención, amablamente, ya se sabe que aquí todo el mundo es simpático y más las abuelas sino dicen una media de diez veces al día "reina" o "linda", no pueden dormir y comienzan los achaques. La dejo pasar. Toda la preparación para nada, además de que éstas a cámara lenta son mas complicadas, sin duda alguna.

Con todo esto sucediendo en mi cabeza intento hacer fotos medianamente dignas de ser vistas y reconocidas por un aficionado al americano en la final de Cuervos de Morelia vs Espartanos de León.

Ahora, rodeada de cajas por la mudanza de mi querida japonesita a la Casita Manantial mientras el vecino vuelve animar a hacer concursos. Mejor esta noche pensar en taclear...


Hay que disfrutar la jugada: ¡Felicidades campeón!

martes, 27 de abril de 2010

AVENTURA ÁNDELE: Mi planta naranja

El no estar permitido tener un perro o un gato o cualquier animal, excepto los que vienen por aquí de vez en cuando, me ha hecho comprarme una planta.

Es naranja y no sé qué tipo, no soy tan experta como las abuelas, pero es bonita. Igual que todo lo de la Casita Manantial hace contraste con lo blanquecino del lugar.

Ahora ocupará un lugar privilegiado en mis conversaciones con Amélie y Pancho...se la tendré que presentar, no quiero que empiecen los celos.

Esta planta, aún sin nombre (prometo no llamarla Pancha) se me hace un perrito o un bebé y no es que para mi los perritos o los bebés sean iguales...o sí...el caso es que tengo que cuidarla.

Se me plantean varias dudas: cúando tengo que regarla, si le vendrá bien algún abono, le hablo o le canto; mejor hablarle que ya mismo me veo dando suspiros abuelísticos y haciendo oídos sordos y qué haría yo sin escuchar las advertencias de Pancho sobre Amélie, en fin.

Ahora no puedo dejar de mirarla de reojo, todavía se me hace una impostora aquí, a lo mejor es carnívora; aunque si tiene hambre no sé qué puede encontrar porque por no tener no tengo ni mosquitos. Hoy mismo le daré agua y le cazaré uno, si lo encuentro, por si acaso.

Así que poco a poco La Casita Manantial va teniendo más cosas, aunque sigue dando tanto "resquemor" como un colegio vacío en plenas vacaciones y más cuando de repente se escuchan ruidos extraños, y no hablo del Señor Gaseoso, sino de mi vecino con música alta, pésima y cambiante, además de compartirla, también le gusta hacernos sentir sus noches de pasión, bien por él. La verdad que también se podrían hacer concursos; hasta anima más que la de los gases...todo se verá.

En fin, me quedo animando a mi planta perro naranja, espero que pronto ladre o diga sus primeras palabras, "Cocacola", mientras escucho el tic-tac del reloj a contratiempo con las advertencias de mi vecino por retarnos a hacer un concurso...


Mejor, esta noche, hablar con la planta.

martes, 6 de abril de 2010

AVENTURA ÁNDALE: Universidad

Después de cómodas e incómodas noches en la Casita Manantial llego la hora de ir a clases. El tiempo pasa volando o como diría una de las personas que más me enseñó como un "rayo mellizo".

Toca ir a la universidad; eso supone subir a un "camión", bueno primero pararlo y si quiere parar subir, cuando se sube, si se puede, tomar asiento, sino me dispondré a imaginar que estoy en unas de esas bananas de playa claro que sin chaleco salvavidas; si llueve otra vez como lo ha hecho me lo pensaré.

Los camiones en México deberían incorporar un libro de instrucciones o bien para mejorar la imagen unas azafatas que expliquen los riesgos de subir a uno de estos. No recomendado para personas con dolores de espalda, problemas de corazón, hipertensos, mujeres embarazadas, ancianos con bastón o jóvenes con tanga, porque quién sabe donde acabaran estos dos últimas cosas, sin duda muy al fondo de donde sea.

Entro a la universidad con toda la naturalidad posible después de acomodar mis zapatos y haber crujido mis rodillas al saltar del autobús a la calle, es lo que tiene la edad, te empiezan a crujir partes del cuerpo que ni siquiera pensabas que tenías o bien un simple saltito hace que la espalda de un tirón y me recuerde las espaldas chinas de mi padre, quien pillara ahora la bolsita caliente de huesos de cerezas. Menos mal que no me he encontrado a ancianos con bastón, no sé que hubiera sido de su bastón y si serán tan acosadores, subidores de autoestima y de peculiar olor como los de los autobuses españoles...

La clase, peculiar, si los productores de "Cuéntame" la vieran sin duda les inspiraría. Cuadrada, pupitres azul oscuro, individuales y la mayoría cojos, ventanas altas y con cortinas viejas; el profesor sobre tarima y sobre su cabeza un crucifijo, que según los estudiantes tiene cámaras incorporadas por donde espían, para mi que sería una buena inversión del vaticano. No me puedo quejar es lo que tiene estar en una universidad católica, apostólica y románica. La clase fría, estremecedora e incómoda quita la inspiración a cualquiera, eso sí los exteriores son bonitos.

Una de las mejores cosas de ir a la universidad son los desayunos y más cuando, como buena estudiante, a la nevera le queda el medio limón que según yo absorbe los malos olores, estos irremediables cuando se te olvida que metiste pescado dentro...ni los súperlimones de la Chacha Naza hubieran podido con esto.

Después de las clases y con el sol absorbiendo la poca agua que me queda, porque los garrafones de veinte kilos o los sube alguien o me basta con las botellitas de como mucho litro y medio para hidratarme, me voy a casa; ahora caminando ya que es cuesta abajo y si para arriba el camión me parecía una banana de playa para abajo seria lo mismo pero teniendo como conductor a Bob Esponja.

Mejor caminar.

miércoles, 3 de marzo de 2010

LA AVENTURA ÁNDALE: León

¡GRRRR!...León...¡GRRR!
Es inevitable al escuchar esta palabra hacer mi onomatopeya favorita y la de muchos que conozco...
León de los Aldanas, cuidad del Estado de Guanajuato, de quizás algo más de un millón y medio de habitantes me daba la bienvenida y no sé el motivo pero lo hacía con acento italiano.

La imagen de esta nueva aventura quedó congelada cuando abrí la puerta de mi nuevo apartamento y observé los dos solitarios sofás naranjas que hacían un enorme contraste con lo blanquecino del lugar...un colchón en el suelo y un montón de cosas que ordenar, que al final no fueron tantas, ya que el lugar daba tanto "resquemor" como un colegio vacío en plenas vacaciones.

Las primeras noches solitarias fueron interesantes, conocí los secretos del apartamento, La Casita Manantial. Todo se escucha, absolutamente todo; casi podía escuchar los gases del vecino del primero, digo podía porque el vecino murió. Parece ser que era una persona mayor y para mi que era el que pagaba Internet y no lo tenía con contraseña, ya que después de que el Señor Gaseoso pasara a mejor vida aparecía una página en la pantalla del ordenador diciendo algo así como pague y tendrá conexión, como le explicaba yo a un Servidor Web que desde dos metros bajo tierra y sin constantes vitales es muy difícil utilizar una tarjeta de crédito.

Ya sin conexión y sin volver a escuchar las flatulencias del Señor Gaseoso, una lástima hasta animaban a hacer concursos, la Casita Manantial iba tomando forma, color y olor de hogar. Durante unas semanas, quizás un mes, improvisé una mesita con una de las maletas, unas velitas por aquí, un póster de Amelie, un peluche llamado Pancho, una radio y un espejo era todo lo complejo que tenía mi casa.

Poco a poco fue tomando la forma que buscaba para sentirme cómoda en este nuevo lugar. Hace unas semanas dejé de dormir en el suelo, ahora tengo la sensación de que floto...y me gusta.

A pesar de que esta sensación me encanta no se la considera un trabajo, así que me uno a las cientos de personas que buscan algo remunerado se le considere o no un trabajo, si alguien me quiere pagar por flotar estoy dispuesta a negociar.

jueves, 25 de febrero de 2010

LA AVENTURA ÁNDALE

De vuelta al país del maíz, los tacos, los chiles, el tequila...

Llegué hace dos meses: idas y venidas, redescubrimientos de cosas olvidadas...con eso digo el sabor de los tacos Don Lucho...(estoy haciendo publicidad, me deberían dar un par gratis), el agua de horchata y todo sin venganzas de Moctezuma.

La Navidad pasó con la despedida de fuegos artificiales con la posibilidad de saltar el ojo a cualquiera, desde el medio de una calle en el DF, y con la mitad de una botella de plástico, creo, como tubo de salida...la madre que los parió. Allí, todos en la calle viendo mi cara de desesperación mientras me tapaba los oídos pensado en que si me quedara tuerta me pondría un parche en el ojo y diría lo de "PIRATAAA" y cantaría la canción del silbidito de Kill Bill mientras paseara por las calles.
Estoy segura que al final me encerrarían en un psiquíatrico, pero como la canción es muy pegadiza; todos los loquitos la terminarían cantando, después los doctores, despues las familias, los amigos de las familias y así sucesivamente hasta que declararan a la canción como una epidemia, intentarían hacer vacunas sonoras, las empresas discográficas competirían contra las farmaceúticas, los publicistas se revolucionarían, las televisiones harían su agosto, las marujas tendrían cotilleos sobre la última vecina que silbo la canción, se dispararían la venta de tapones para los oídos y orejeras, se impondría una nueva moda, los políticos se echarían la culpa unos a otros, se harían cumbre, se llamaría a la ONU para crear soluciones, la gnte se iría de país en país buscando el silencio y se crearía una nueva forma de turismo... en definitiva se dispararía la creatividad...es una forma de solucionar la crisis sin duda.

Después de dejar a la Plaza Garibaldi cantando esto a modo de ranchera, metros colapsados de gente y mercados abarrotados regrese a León.

Me esperaba la aventura de una casa vacía, una nueva universidad y una ciudad desconocida.
Comienza La Aventura Ándale: León.

He tardado pero...

Tengo motivos profundos, intrínsecos y catastróficos. No será para tanto la exageración la llevo en los genes. El caso es que siento no haber podido escribir durante tanto tiempo, que en realidad no ha sido tanto...depende. En estos meses han pasado muchas cosas interesantes y otras muy aburridas.
Desde un nuevo país y otra cuidad reanudo el blog, de nuevo: LA AVENTURA ÁNDALE.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Lipotimia

Según la Real Academia de la Lengua Española en su vigésima segunda edición, lipotimia es: "pérdida súbita y pasajera del sentido y del movimiento". He llegado a pensar que vivo en un lipotimia continua.

La día comenzaba con la búsqueda del móvil para poder apagar el despertador, creo que debo de cambiar de música y a partir de ahora me pondré la banda sonora de Rocky, así que en la mesita de noche, además de las gafas y el libro de costumbre, dejaré una sudadera gris con capucha y unas escaleras, si puede ser con buenas vistas que eso anima más.

Dejando los minutos pasar tras la llamada de mi madre decidí que había que ser valiente y destaparse de una vez. De repente todo mi cuerpo se sintió como en un cubito de hielo, menos la mano derecha que seguía debajo de la almohada. Comenzaron los aseos rutinarios y la verdad que en verano son más placenteros, ahora mismo sentarse en la taza del váter regenera toda la circulación de cintura para abajo. Creo que a mi váter lo deberían fichar para un tratamiento de belleza, por lo menos del pueblo, ya me lo estoy imaginando: en la peluqueria de la Mari de la calle de al lado hacen tratamientos en el culo al sentarse en la taza del váter de la nieta de Manolito...

El caso es que comenzó otra odisea, esta vez mi madre y yo decíamos irnos a la Córdoba, por supuesto en el autobús, volvía con mis queridos viejitos acosadores subidores de la autoestima y de peculiar olor. Para el disgusto de mi autoestima no había viejitos...estarían cobrando la pensión.

Llegamos a la cuidad, la mañana discurrió con normalidad, de una tienda a otra, hablando de una cosa y otra. Llegó la hora de comer y decidimos irnos a por una tapitas, me comenzaba a sentir algo indispuesta, hice que mi madre pidiera la cuenta, salí del lugar corriendo y susurrando, creo, me mareo, me mareo...horrible sensación una vez más.

Comenzó la lucha de mi cuerpo que horas antes pensaba en poner la banda sonora de Rocky para que la tensión subiera, recuperar el calor del cuerpo y como dice la RAE el sentido y el movimiento. (Siempre que pienso en estas cosas me imagino los dibujos de la serie del cuerpo humano)

Tendida en un portal y tapada por el abrigo de mi madre sentía como me iba apagando mientras el dolor punzante me recordaba que estaba más viva que nunca. El portero del edificio nos abrió la puerta amablemente pensado que eremos jóvenes modernos, ya que los jóvenes hoy en día se sientan en los portales, yo creo que es porque no hay demasiados bancos, así que no sé cómo pero llegué a unos sillones que tenían allí.

Una señora espera al dentista mientras le explicaba a mi madre asustada, agobiada y nerviosa pero por fuera segura, tranquila y cuidadosa, que la lipotimia se la conoce como la "muerte pequeña"(se lo tendré que notificar a la RAE para que lo incluya en la definición). Lo escuché, escuché las palabras de la señora y no me salían las palabras pero sé que para mis adentros pensé: "pedazo de hija de puta". Tampoco pude ver la cara de mi madre pero seguro que de tensión y mirada firme a la mujer.

Mi madre corrió a la farmacia y por unos segundos me dejó a solas con la mujer en busca del dentista, hablaba y hablaba y yo escuchaba: bla, bla, bla, bla...realmente, estaba pensado que a esa señora le vendría bien lo de la regeneración del culo de mi váter.

LLegaron los medicamentos y mi madre, al rato recuperada y vuelta a la calle, ella quería llevarme al medico yo me negaba, ya me encontraba en perfectas condiciones para hacer las últimas compras y volver a casa.

Mi madre atenta a mis pasos durante toda la tarde pero a medida que iban pasando las horas se le iba pasando la preocupación y comenzábamos a reirnos de la mujer del dentista y de lo borde que soy cuando me pongo mala.

Cuando llegamos al pueblo nos encontramos con mi padre esperándonos en la parada como si de un jovenzuelo moderno, pero sin portales donde sentarse, esperando a su chica se tratese. Mi madre feliz por esta inesperada sorpresa, mi padre feliz por sorprender a mi madre y yo pensando en que vivo una vida donde ni el movimiento es mio, ni el sentido, puesto que el otro día mi padre me dió una brújula y me perdí por mi casa.

Vivo en una completa lipotimia.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Mamá Pato


Cuando llegas a un sitio nuevo te sientes más cerca de la sensación que pueden tener los bebés; por ejemplo cuando ven a un perro, solo que en la mayoría de los casos no se suele babear, hacer ruidos incomprensibles y una vez que se toma contacto con la cosa, no se suele repetir de forma seguida y sin sentido el nombre o ruido que hace nuestro nuevo descubrimiento.


Bueno, aunque a veces es discutible, solo hay que observar a un hombre viendo un partido de fútbol, da igual el lugar, nos encontramos con: ruidos incomprensibles, boca abierta con diversas precipitaciones y por supuesto, si es gol, repetición seguida de la palabra "¡¡GOL GOL GOL GOOOL!!"


Pero no se crean que las mujeres nos escapamos solo hay que vernos en posición de pedir un cerveza al camarero del pub de turno, con voz agradable y sensual mientras entre la falda, los tacones, el pelo y el escote no cobran vida e intentan ser libres, más el humo, la música a todo volumen, todo intentando que no sea obvio lo evidente y es que hemos estado siguiendo los pasos del muchacho como si de mamá pato se tratase, además de hacernos las interesantes e inteligentes, no somos mujeres objeto... (¿Qué tendrán los camareros?)

No quiero jugar con el estereotipo de hombre y mujeres, de sobra sé que hay chicos que también van detrás del camarero... lo peor es descubrir que "Mamá pato" decide esquivar a sus crías como en una conversación de Pepito piscinas y conocer directamente a Pepito...la ilusión de esa noche deshecha. Menos mal que están las amigas que te ponen a la cola de otro camarero.
Sin saber que a ese le va también Pepito, pero es un buen entretenimiento, los camareros son el fútbol de las mujeres, un gran deporte.

Por todos los periodos vacacionales pensando en la "Mamá pato" del chiringuito, pub, discoteca de turno. No hubiese sido lo mismo.

Gracias amigas

viernes, 20 de noviembre de 2009

Cuando no se escucha

He decidido que no voy a seguir escuchando o por lo menos no voy a escuchar lo que no me conviene, la vida será mejor.

Es lo que me ha enseñado mi abuela, tiene casi 90 años y la edad la está dejando cada día mas sorda. Eso es lo que siempre me ha dicho mi madre, pero observándola, he descubierto que no es que no oiga sino que no escucha.

Mi abuela es una mujer de costumbres, se levanta y va al baño; se puede equivocar de puerta y abrir la de mi habitación, pararse unos segundos hasta que se da cuenta de que esa cosa espatarrada en la cama no es lavabo. Vuelve al baño y hace sus cositas; así que abre las ventanas de par en par. Después desayuna a las 10:00 de la mañana, ella misma se lo prepara; aunque mi madre viene a casa a las 10:30, es lo que tiene tener el trabajo a cinco minutos de tu hogar. Siempre he sospechado que aunque se queja de que tiene que hacerlo ella, le encanta.

Ve la tele a todo volumen, sin importarle si suena el teléfono o alguien llama al timbre. Que nadie le moleste a la hora de sus series favoritas: Los rangers de Texas, Rex, el perro policía, todas las de investigación criminal...en fin. A las 14:00 comienzo a preparar la comida, se sienta conmigo en la cocina y le pongo su plato de patatas de bolsa, se las va comiendo mientras me cuenta las mismas historias de la prima de la suegra de la cuñada del hermano de su vecina, "Pepito piscinas", me pregunta que si lo conozco, le da lo mismo mi respuesta, seguirá contándome igualmente. Hace varias paradas en su monólogo y me pregunta qué cocino, a pesar de que alzo la voz y la miro, le da lo mismo mi respuesta, se levanta y mira la comida, ella saca sus propias conclusiones y deriva a otra historia de "Pepito piscinas" a estas alturas Pepito se a convertido en un gran amigo, le podría contar su vida.

Comemos, mi abuela ha estado pizcando toda la mañana, mi madre y yo pretendemos descubrir qué come, creemos que pasas...aún así es de buen apetito y come. Después de la comida al salón y que nadie le quite su chocolate, a pesar de que no escucha bien la tele esta atenta y más si le gusta, sino malo. Comenzarán los suspiritos abuelísticos: "ooooh" y su conversación interna que nadie la puede descifrar, el truco es hacerse la dormida o no moverse, tiene un detector de movimientos; si te pilla estás perdido.

Por la tarde su cafelito, si es con un dulce mejor. Habla y habla con quien pille y no deja réplica. Ese tono de voz agudo y cascado que se mete en la cabeza. Ahora bien, si está alguna serie que le guste, que no la molesten y así nos podemos escapar y salir, mi madre tranquila, la abuela entretenida y no nos echará en falta.

Tenemos la hora límite de las 19:30, es cuando terminan sus series, si llegas mas tarde se hace la dolida, enferma y soberbia, da igual lo que estés haciendo pero más te vale estar en casa a la hora que termina el perro policía. Si no es así, dale una buena cena. Por supuesto antes te dirá que se va a la cama y que no tiene hambre pero basta con decirle que si le apetecen unos marisquitos para que los ojos se le pongan como platos y tome muy en cuenta la propuesta.

Contenta la abuela con la cena, aunque protestando por lo que sea, ya que has llegado tarde y durante un par de horas de la tarde no ha podido hablarte sobre Pepito, todos tranquilos y ella se va a la cama, hasta mañana.

Ya ves, no oye o no escucha pero he aprendido que de mayor si sigo la misma táctica veré mis series favoritas, podré protestar por lo que se me antoje, nadie me protestará a mi y si lo hacen haré como si nada, comeré lo que me guste y todo el mundo me dará caprichos y todo por hacer oídos sordos.

¡VIVA LA VEJEZ!

jueves, 12 de noviembre de 2009

El mono viajero


Después de Londres se queda el mono del viajero, tanto ir y venir durante casi una semana que ahora opto por la aventura de irme al pueblo de al lado todos los días.

Creedme, es toda una odisea: lo primero es que el autobús llegue, si llega por supuesto no será puntual, lo hará o antes o después. Después las paradas y por supuesto los abuelillos acosadores con preguntas que no se acercan a las del cercanias pero por lo menos dan un punto de chispa.

Me tengo que reir, aunque el olor fuerte y peculiar del viejito hace lo que le gustaría a él y se me cuela por todos lados hasta que llego a casa y me doy una buena ducha, aún así lo sigo sintiendo.

Supongo que a mi mono le desvío un poco la atención, porque con esto de la crisis no se le puede alimentar muy bien, lo llevo con correa y bozal, no sea que se me ponga tonto y haga una de las suyas.

Así que de repente vuelvo donde estaba hace una semana, ahora ya con mi abuela al lado y comiéndose un yogurt de limón, por supuesto, que el otro día le di uno de macedonia y me lo estuvo recordando todo el día. Mejor la próxima vez no equivocarse.

lunes, 26 de octubre de 2009

Niña burbuja

Llevo ocho días en el poblado, realmente poco tiempo o mucho, según se mire. En este tiempo no he hecho absolutamente nada. Ni tan siquiera ese típico movimiento que se tiene en verano de salir a tomar una cheve o una vuelta con las amigas o bien decidir ir a la piscina y planear viajes para cuando se pueda, pues ni eso. (Bueno, lo de planear viajes sí, pero eso ya en mi es como ir al baño por las mañanas en una persona regular).

Realmente podría hacer muchas cosas, pero he descubierto algo, no sé si será la reacción a las vacunas, pero mi cuerpo se ha acostumbrado a estar en casa, salgo y me resfrio o tengo la sensación de no poder tirar de mi misma, es como cuando después de un verano el profesor de gimnasia te ponía a correr 15 minutos, pues yo me siento igual, sin profesor claro.

Así que tengo que matar el tiempo y haciendo honor a la gran afición de Lucía por hacer bufandas, haré una. Ahora bien, tengo que encontrar los alambres esos para hacerla, que yo tenía de mis tiempos mozos.

Sin quererlo me he encontrado en una gran aventura: intentarme acordar donde guarde los cachivaches para hacer la bufanda, después buscarlos y encontrarlos. Cuando los encuentre, me acordaré que no tengo lana ni nada que se le parezca, tendré que ir a comprarla, conseguir dinero para poder comprarla, se lo pediré a mi padre, el cual me mirará con cara entre asombrada y despreocupada, la cosa es que cuando se le piden, aunque se un par de euros, a los padres, es no preguntar sino afirmar, esa es la táctica, luego que salga bien es otra cosa. Dudo que mi padre me de dinero para eso y menos mi madre, así que juntaré los céntimos que me quedan, seguro que para algo me da.
Una vez tenido el dinero, ir a la tienda, en la tienda preguntar qué tienen, esquivar las flechas cargadas de persuasión del comerciante por querer vender mucho y caro, decidir el color, a lo mejor comprar dos colores, si decido hacerla de dos colores, preguntar a mi progenitora si ella se acuerda cómo se hace de dos colores, como será que no, iré a casa de mi abuela, se reirá y mi abuelo me hablará del paro, la crisis y las obras de llano, después de un rato e irme para mi casa cargada de patatas, aceite y carne de membrillo, no recordaré lo que me dijo mi abuela mientras se partía de risa.
Tendré que buscar información en Internet, eso me llevará a un tutorial, me descargaré el programa, una pasada seguramente, mientras adivino a que botones tengo que darle para que me explique cómo puedo hacerla llegará mi otra abuela, me mirará con cara extraña y me preguntará que qué hago con esa lana, eso le recordará a cuando ella hacía sus cosillas, antes de que las manos se le atrofiaran, mientras la tele estará a todo volumen, lo cual no le impide charlar puesto que no la escucha, no entenderé nada, ni al tutorial, ni a mi abuela.
La escucharé un rato hasta que pongan su progama favorito, el del perro policía, así que ahí le dará igual si tengo lana, como si me pongo en bolas a correr por la casa, seguramente me diría que no entiende como puedo andar descalza...pero estará con su serie y su perro.

Así que después de varios intentos mandaré a la mierda a la lana y la madre que la parió, entre otras cosas porque ya se habrá pasado el frío y para que quiero yo una bufanda en primavera...que cosas.

lunes, 19 de octubre de 2009

Home sweet home

Parece que cuando se terminan las vacaciones llega el frío, así de repente, tienes ganas de taparte con la mantita y buscar en el armario la ropa de invierno e inevitablemente probártela para comprobar que todo sigue donde estaba, en el caso contrario, piensas: "mañana mismo me pongo a plan".

El verano debería llevar un prospecto, como el de los medicamentos, con los efectos contrarios y en caso de intoxicación llamar a alguna compañía de móviles para, esta vez, darles tu el coñazo.

No todo después del verano es frío, kilos de más y estrés postvacacional, ni mucho menos. Ahora es cuando llega la época tan romántica de acurrucarse ante la chimenea imaginaria, con el acompañante ideal imaginario y la caja de bombones regalados imaginarios, con una sonrisa imaginaria, mientras escuchas esa música ambiente imaginaria...volvamos a la realidad: estaremos sentadas en el sofá, si tenemos, haciéndonos a la idea de que el mechero es una chimenea, mientras desesperadamente buscamos los restos de chocolate de la última vez y escuchamos de fondo: "descarga a tu móvil lo último de Bisbal..."

Que el verano me de su hoja de reclamaciones que voy a ir llamando al sidicato del invierno, porque creo que nos ha hecho una publicidad ilícita...

En fin, ya volverá...

lunes, 5 de octubre de 2009

El ciberamor

¿Qué escribirían los grandes poetas románticos en estos tiempos? ¿Dónde está las miradas cómplices y las señales de los abanicos que utilizaban nuestras abuelas?
Ahora nos basta con un icono por el menssenger para ablandarnos el corazón...si quieren seducirnos, la nueva técnica es enviarnos un par de icono-corazones, (seguramente será el sueño de la Igartiburu, muchos, muchos corazones...).

Un paso en la relación es que te agreguen al tuenti o bien un sistema de ligoteo. Estoy viendo ya las nuevas técnicas de las discotecas y pubs de moda...no daré ideas que después pasa lo que pasa.

Todo viene por lo que vi el otro día en el cercanías, la verdad que estaba algo cansada, pero me despertaron dos pubertinas paveantes...que mala edad...un chico de su edad o algo mayor al fondo del vagón. Inician el monólogo:

-Pubertinas paveantes: ssssssssssh...amigoooo...ssssssh. (Saludo con la mano reiterativamente y rio como un marrano en su charca)

Así se pasaron 20 minutos, mi escapatoria fue la entrada de una señora, sin asiento, me levanté y se lo cedí, casi forzudamente, ya que la señora insistía en que se bajaba en la próxima salida, pero se sentó.

Así, me quede junto a la puerta, desde donde divisaba todo el vagón...pude asistir al nacimiento de una nueva relación, se inició el diálogo:

-Pubertinas paveantes: ssssssssssh...amigoooo...ssssssh. (Saluda con la mano reiterativamente y ríe como un marrano en su charca)

-chico con aire de "mira que moderno": ssssshh...(mira a las chicas y se acerca a ellas)

-Pubertinas paveantes: Amigo, siéntate con nosotras (risa de marrano en su charca)

-Chici con aire de "mira que moderno": no, "illa" es que me bajo en la siguiente. (sonrisa de galán)

-Pubertinas paveantes: ¿Cual era tu tuenti? (Risa de marrano en su charca)

-Chico con aire de "mira que moderno": (sonrisa de galán) No veee...

Así que el chico sin escapatoria, tampoco no la quería, le dió su tuenti...lo que pasé a partir de aquí, el ciberespacio lo dirá...

Realmente no soy la mas idónea para criticar estas cosas, ya que he decidido iniciar este blog, pero ¿Cómo utilizan los preadolescentes de hoy las nuevas tecnologías?

Anonadada me he!

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Con buena cereza

Bienvenidos/Bienvenidas...
como diría cualquier buen político que se preste hoy en día.
El pistoletazo de salida para este blog, no prometemos nada que no haremos ni contaremos ni subiremos...serán palabras, ideas, pensamientos, imágenes...seremos nosotras y nuestra cotidianidad.
Espero que os guste el aperetivo.